He querido todo este tiempo tu iniciativa.
Me culpas por alejarme. No sabes, no entiendes... tu alma y la mía jamás se encontraron... aunque en algún momento yo haya creído que si.
La distancia es enorme, infranqueable, llena de muerte y destrucción. A veces intenté recorrerla. Me cansé, me desbaraté me detuve... Pero si, esperaba que ahora fueras tú quien se arme de valor y te acerques. Que luchar contra tanta destrucción y reconstruyas...
Ante el primer raspón, me culpaste. Te rindes... me lanzas fuego y piedras. Yo te las devuelvo. Yo te las lanzo ahora.
Este es un ciclo.. un espiral... una escalada...
Entonces me daré la media vuelta... dejaré el campo de batalla atrás.
No lo cruzará
No lo haré yo
No te esperaré
No te insitaré a que vengas... Ya no más.
Dejaré de esperar en secreto que un día valores... Te armes de valor...
Tu vida en la mía hace mucho que no está...
Siempre me culparás y yo a ti. Lo importante es que esta historia se terminó.
Quien marcó el teléfono fui yo
Quien colgó fuiste tú
Quien remarcó fui yo
Quien no contestó fuiste tú
No hay comentarios:
Publicar un comentario