Nos quedamos dormidos en el sofá... se hizo de noche, las luces no están prendidas... sólo el resplandor de la ventana alumbra penumbrosamente la habitación...
Mi espalda recargada sobre tu pecho, tus brazos a mi alrededor. mi cabeza sobre tu hombro izquierdo. Tu respiración se siente tan tranquila y relajada... tan profunda.
- Duermes?
- No?
- Entonces, abriré mi alma y la compartiré contigo...
Con tu silencio respondiste.
Así, de espaldas a tí, en medio de la oscuridad, sin poder ver tu rostro, ni leer tu lenguaje corporal, sólo sentí tu calor, tu quietud.
Mi alma salió de mi cuerpo, voló por la habitación. Se regocijó. Volvió a mí, en paz.
Permaneciste en silencio. Tus brazos me estrecharon de una forma sutilmente diferente.
Apoyé mi mejilla izquierda en tu mejilla derecha....
Nuestros cuerpos se acomodaron, en la quietud... el silencio... la oscuridad... el descanso del alma me hizo quedarme dormida en tus brazos de nuevo.
sábado, 20 de diciembre de 2014
jueves, 20 de noviembre de 2014
Una tarde de lluvia...
Esa deliciosa sensación al despertar.... sin abrir los ojos...e ir percibiendo poco a poco... los sonidos, las sensaciones en la piel, los olores
sonido de lluvia... detrás del cristal
sensación en la piel... una mezcla de frío con calor...
frío ambiental, pero un cuerpo cálido muy cerca; una manta grande que cubre ambos cuerpos brindando una exquisita sensación.
Unos dedos suaves recorriendo el cabello...
Un perfume... ese olor específico e icónico... que evocaba tanto...
Un abrazo infinito... sin tiempo, sin límites, profundo hasta el alma... cuyo principio no se recuerda, ni importa, es sólo un instante eterno...
música...suaves notas de violín... a la distancia, el sonido de una respiración relajada, el latido de un corazón
Despertar sin abrir los ojos.... y no abrirlos... volver a sumergirse en ese instante eterno...
jueves, 13 de febrero de 2014
En el aire...
Como al despertar, pero antes de abrir los ojos, percibió música... música a la distancia. Música de circo.
Voces, pasos, gente caminando y haciendo ruidos...
Al abrir los ojos, se encontraba en un camarote. un lugar pequeño, su cama del lado izquierdo del vagón, una pequeña cocineta donde habían tasas sucias de café. del otro lado una pequeña cajonera con ropa deportiva: pans, tenis, mallas, etc.
Unos toquidos fuertes tocan a su camarote! aún sin despavilarse por completo, abrió la puerta y la sorprendió un intempestivo beso en los labios. Su corazón se incendió.
-Apúrate, se nos hace tarde!
La tomó de la mano firmemente y la acercó a su cuerpo hasta jalarla de la cintura... caminaron abrazados apresuradamente.
Al llegar a la pista del circo, miró la altura, pero no siguió temor. Ambos subieron por sus respectivas escaleras. empezaron su acto. ambos, sincronizados, al ritmo de la música, ella se lanzó por los aires... y en esos instantes ejecutó una acrobacia perfecta, sin temores en su corazón, extendió los brazos hasta el máximo de su capacidad. y sintió nuevamente la mano fuerte de él, que la sujetaba y sintió de nuevo esa seguirdad. Él era como una extención de su cuerpo, estaba a salvo ya.
Posteriormente, era él quien pondría su vida en sus manos. Ella tenía en su mente, su alma y su cuerpo un sólo objetivo. estar ahí para el.
Voces, pasos, gente caminando y haciendo ruidos...
Al abrir los ojos, se encontraba en un camarote. un lugar pequeño, su cama del lado izquierdo del vagón, una pequeña cocineta donde habían tasas sucias de café. del otro lado una pequeña cajonera con ropa deportiva: pans, tenis, mallas, etc.
Unos toquidos fuertes tocan a su camarote! aún sin despavilarse por completo, abrió la puerta y la sorprendió un intempestivo beso en los labios. Su corazón se incendió.
-Apúrate, se nos hace tarde!
La tomó de la mano firmemente y la acercó a su cuerpo hasta jalarla de la cintura... caminaron abrazados apresuradamente.
Al llegar a la pista del circo, miró la altura, pero no siguió temor. Ambos subieron por sus respectivas escaleras. empezaron su acto. ambos, sincronizados, al ritmo de la música, ella se lanzó por los aires... y en esos instantes ejecutó una acrobacia perfecta, sin temores en su corazón, extendió los brazos hasta el máximo de su capacidad. y sintió nuevamente la mano fuerte de él, que la sujetaba y sintió de nuevo esa seguirdad. Él era como una extención de su cuerpo, estaba a salvo ya.
Posteriormente, era él quien pondría su vida en sus manos. Ella tenía en su mente, su alma y su cuerpo un sólo objetivo. estar ahí para el.
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